La neurociencia lleva décadas documentando un hecho incómodo para los profesionales del marketing racional: el 95% de las decisiones de compra se toman en el nivel inconsciente, antes de que el cliente sea consciente de haber decidido nada. En esos primeros 7 segundos de contacto con tu marca, su cerebro reptiliano ya ha emitido un veredicto: esto es para mí o esto no es para mí.
Este veredicto no se basa en tu propuesta de valor escrita ni en tus credenciales. Se basa en los símbolos, los colores, las estructuras de lenguaje y los arquetipos que tu comunicación activa o no activa de forma instintiva. A este sistema de señales es a lo que llamo Código Simbólico®.
Cuando el código está bien calibrado, tu cliente ideal no necesita leer toda tu web para saber que trabajar contigo es la decisión correcta. Lo siente antes de procesar el contenido.
